Un taxista refiere que lo transportó a la cabecera municipal, donde aparentemente abordó un autobús con dirección a la Central del Norte de la Ciudad de México.
La joven madre, que estaba sentada en el interior del vehículo, perdió el equilibrio y cayó hacia delante, aplastando a su hijo contra un soporte de metal.
El padre estacionó el autobús en una tienda de autoservicio y le dijo al niño que tardaría media hora. El niño se durmió y despertó asustado a las 3 de la mañana al darse cuenta que su padre no había regresado
Se calcula que alrededor de 7 mil personas tomaron parte de la protesta, durante cual se prendió fuego a un autobús frente al Palacio Nacional, según reportes de los medios.